miércoles, 23 de noviembre de 2011

Jardin Abono para el Bonsái

Jardin Introducción
  • Uno de los primeros experimentos que se llevaron a cabo al respecto de estas cuestiones tuvo lugar hará unos 300 años en Flandes y fue llevado a cabo por el científico Jan van Helmont. La experiencia consistió en plantar un sauce en una cantidad previamente pesada de tierra y mantenerlo allí, regando cuando era necesario pero sin aportar extras de abonos, durante alrededor de cinco años. Tras este periodo de tiempo, se separó el árbol de la tierra en que había estado plantado, y tras secarla se procedió a su pesaje, así como al pesaje del árbol. El resultado fue que el suelo había disminuido su masa en casi sesenta gramos, mientras que el árbol había ganado mas de cuatro kilos y medio. La conclusión a la que se llegó fue que era el agua la encargada de hacer que el árbol creciera.Si bien es una conclusión más o menos correcta, no se pueden olvidar esos 60 gramos de suelo "desaparecidos", así como la influencia del aire que rodea la planta. Hoy en día se sabe que entre el 15 y el 20% de una planta no leñosa está formado por estos elementos del suelo o del aire, mientras que el resto es simplemente agua.La forma de determinar con precisión cuales son estas sustancias esenciales, y en qué cantidades se encuentran presentes, es realizar análisis químicos de plantas sanas, sin enfermedades o rastros de contaminaciones. En primer lugar se debe secar la planta recién recolectada para eliminar su contenido de agua, y para ello se calienta entre 70 y 80 grados centígrados durante uno o dos días. El producto resultante se llama "materia seca". Las proporciones pueden variar según la especie, pero como referencia se puede tomar un informe de 1924 en el que se listaban las proporciones para la parte aérea del maíz seco: oxígeno 44,4%, carbono 43,6%, hidrógeno 6,20%, nitrógeno 1,50%, potasio 0,92%, calcio 0,23%, fósforo 0,20%, magnesio 0,18%, azufre 0,17%, cloro 0,14%, hierro 0,08%, etc.En realidad en los vegetales se han encontrado más de 60 elementos distintos, incluyendo algunos tan sorprendentes como oro, plomo, mercurio, arsénico y uranio. Es más, si en el informe de 1924 se hubiera realizado un análisis más detallado, con medios no disponibles en la época, de la composición del "maíz seco", la lista de elementos hubiera sido mucho más larga de la que fue presentada. Teniendo en cuenta que en general los diferentes suelos están formados principalmente por aluminio, oxígeno, silicio y hierro, resulta evidente que la composición de los vegetales no respeta estas proporciones. Esto es debido a diferentes causas, en primer lugar porque una planta toma grandes cantidades de oxígeno y carbono del aire, en segundo lugar porque buena parte de los elementos antes mencionados que componen el suelo se presentan en forma no soluble y por tanto inaccesibles para la planta, y por último porque las raíces absorben cada uno de los elementos a unas velocidades muy dispares.Evidentemente un aficionado a la jardinería puede tomarse estas proporciones a título de curiosidad y teniendo muy presente que pueden variar de planta a planta, por ejemplo en el contenido de carbono que, según las especies, puede sobrepasar el 50%.

Cultivo en una solución de nutrientes:

  • Cultivo en una solución de nutrientesYa desde el siglo XIX empezaba a estar bastante claro que las plantas necesitaban determinados elementos concretos para subsistir. Algunos de estos elementos eran, por ejemplo, calcio, potasio, azufre, fósforo, hierro, etc., pero el gran problema radicaba en conocer con precisión esta lista de elementos y sobre todo las cantidades esenciales para el correcto desarrollo de la planta. Para resolver este rompecabezas se llegó a la conclusión que no podía cultivarse en el suelo, pues era un ambiente demasiado complejo para su estudio, sino que se debía tratar de cultivar en una solución de sales minerales de composición química perfectamente controlada. Nació así lo que se denominó "cultivo hidropónico", o cultivo sin suelo. Todo esto a pesar de que también se descubrió que la raíz se desarrolla mejor en un ambiente bien ventilado, algo que complicaba en cierta medida los experimentos. Y a pesar también de que se hacía necesaria una muy frecuente renovación de la solución de nutrientes pues su propiedades cambiaban constantemente.Pese a todo, poco a poco, con el paso de los años y las mejoras técnicas, se fueron recopilando datos sobre aquellos elementos que parecen resultar necesarios para la planta. Incluso de aquellos que aparecen en cantidades extremadamente pequeñas, en cantidades traza

Elementos necesarios:

  • Elementos esencialesUna de las consideraciones que sirven para calificar a un elemento como "esencial" es que éste sea imprescindible para que la planta pueda completar su ciclo vital. Hoy en día se consideran esenciales un total de 17 elementos distintos gracias a los cuales, y en presencia de luz solar, la mayoría de plantas puede llegar a sintetizar cualquier compuesto que necesiten.Estos elementos esenciales son: Molibdeno, Níquel, Cobre, Zinc, Manganeso, Boro, Hierro, Cloro, Azufre, Fósforo, Magnesio, Calcio, Potasio, Nitrógeno, Oxígeno, Carbono e Hidrógeno.Además de estos elementos algunas especies concretas pueden llegar a necesitar otros como por ejemplo puede ser el sodio. También hay que tener en cuenta que si bien no han sido incluidos en la categoría de esenciales, hay elementos cuya presencia favorece en gran medida determinados procesos en el desarrollo vegetal. Un ejemplo es el silicio que parece favorecer el crecimiento. Otro el cobalto, que resulta esencial en multitud de bacterias y estas a su vez esenciales para la planta en procesos como la fijación del nitrógeno. El selenio parece ser otro elemento importante en el desarrollo vegetal que incluso está provocando discusiones por si debe o no ser incluido en la lista de elementos esenciales. Etc.En resumen: en la actualidad se catalogan 17 elementos distintos cuya ausencia está demostrado que impide el desarrollo del ciclo vital de la planta, y también se catalogan toda una serie de elementos de lo más diverso que sin ser esenciales resultan beneficiosos directa o indirectamente para la planta. Evidentemente la lista de elementos esenciales no está cerrada ni mucho menos; con el paso de los años y los diferentes estudios ha ido creciendo, y muy posiblemente continúe haciéndolo.En función de las cantidades consumidas por la planta de cada uno, estos elementos esenciales se suelen englobar en dos grandes categorías; "Macroelementos" incluyendo aquellos consumidos en grandes cantidades y "Microelementos" formada por aquellos necesarios en cantidades muchísimo menores.Dentro de la categoría de Macroelementos, o macronutrientes, se engloban los siguientes elementos: carbono, oxígeno, hidrógeno, nitrógeno, potasio, fósforo, calcio, azufre, y magnesio.Los Microelementos, o micronutrientes, son: hierro, boro, zinc, manganeso, cobre, molibdeno, cloro y níquel. También es cierto que algunos autores añaden el cobalto a esta categoría, pero parece ser que solo resulta esencial para determinadas plantas inferiores como por ejemplo algunas algas.
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Plantas Conservar sus bulbos como nuevos

Plantas Cuando las hojas de los bulbos se marchitan, que se da en verano, hay que extraerlos de la tierra, para no dañar las raices.

Separarlos y etiquetarlos por especies. Ponerlos a secar en un lugar ventilado y oscuro.

Cuando estén secos, retirarles la tierra, las raíces y tallos.

martes, 22 de noviembre de 2011

Jardin Opuntia Aurantiaca

Jardin

Esta pequeña representante de las Opuntias forma grandes matas de baja altura, aproximadamente 30-60 centímetros de altura, a veces más apoyandose en otras plantas. Posee una particular forma de trasporte de sus segmentos a los efectos de generar nuevas plantas, lo hace gracias a la forma terminal de sus espinas - como flechas onduladas - que la ayudan a quedar prendidas a sus sufridos transportistas (ej. vacunos, perros, hombres) y a la facilidad para desprenderse los mismos de la planta matríz. Por lo dicho sus areólas son numerosas, estando bastante aproximadas, siendo orbiculares, tomentosas y peludas. Tiene aguijones desiguales de 6 a 8, siendo 1-2 y hasta 3 más largos que los demás de 2-3 centímetros de largo (frente a los chicos de hasta 1 centímetro), siendo todos agudos y ganchudos. Tiene flores desparramadas, con tubo perigonal inversamente cónico, clavado en el ápice del ovario. Su fruto, apeonzado, de 2-3 centímetros de alto, con areolas vellosas, llegado a la madurez adquiere una coloración rojiza.

Flores Juniperus phoenicea L. subsp phoenicea

Flores

Sabina negral

Arbusto o pequeño árbol de la familia de las cupresáceas de copa redondeada, follaje denso , corteza grisáceas o parda y fibrosa. Hojitas escuamiformes agrupadas en pequeñas ramillas. Las flores femeninas y masculinas suelen estar en el mismo pie de planta. Sus conos femeninos dan lugar a las fructificaciones típicas de los enebros y sabinas conocidas como arcéstidas, que en esta especie son de color rojizo en la madurez.

Especie de distribución Mediterránea y Macaronésica, que se cría en matorrales secos y pedregosos, en los roquedos que no permiten el crecimiento de encinas y otras especies esclerófitas, hasta los 1500m en altitud, muy adaptada a las condiciones continentales siendo muy resistente a las heladas y soportando extremas sequías.

Resulta sorprendente y espectacular el poder contemplar el verdor y vigor de estos arbustos en las secas y frías montañas mediterráneas con poco más de 300mm al año de precipitación, destacando sobre el ocre del entorno, siendo la especie dominante y conformando pequeños bosquetes o sabinares.
Fotografía realizada en un sabinar de la Sierra de Marmolance en Huéscar ( Granada), entorno donde confluyen varias provincias biogeográficas, y sectores botánicos.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Especial Opuntias de blanqueal

Especial
El género opuntia, además de la O. Monocantha y la O. Canterai, posee un tercer representante en los limos pampeanos del litoral Oeste del Río Uruguay. Esta especie se caracteriza por ser achaparrada y tener un crecimiento radial y no ascendente, a consecuencia de la facilidad de desprendimiento de sus segmentos, lo que genera nuevas plantas que incrementan la presencia radial. Es típica del ecosistema de los blanqueales, junto a la palmera y a los hormigueros.

Especial Reconocer el suelo por las malezas

Especial Si bien una de las principales preocupaciones de las jardineras es eliminar las malezas que invaden las platas, la presencia de algunas especies nos da información útil sobre el tipo de suelo con que contamos.

La ortiga y el diente del león, por ejemplo, son dos plantas silvestres y medicinales que aparecen en suelos fértiles y ricos en nitrógeno.

En cambio, en los suelos salinos y con mal drenaje se suele encontrar un gramínea conocida como pasto salado.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Jardines VISITA A VIVEROS EN OTOÑO

Jardines Para mí, el mes de diciembre es el mejor momento para visitar los viveros de plantas y árboles.



La forma en la que yo entiendo el bonsái es ir haciendo poco a poco, ir creando a partir de prebonsai, nunca he comprado un bonsái ya acabado, he partido siempre de árboles de vivero, acodos y alguna recuperación. Por eso aprovecho este mes para darme una vuelta por los viveros. Suelo frecuentar 3 ó 4 de la zona de Cantabria. Cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes lo que les hace complementarios.



Pero en estas visitas siempre hay un "peligro latente" y es que casi siempre acabo trayéndome a casa algún árbol y teniendo en cuenta que el espacio con el que cuento para tenerlos es cada vez más reducido ……….………. Hace unos días me dí mi paseo de cada otoño por los vivero, y esta vez no ha sido la excepción; he visto unos tejos, unas hayas, y especialmente unas secuoyas ……………. de esas que te están diciendo 'llévame a casa'.
Otros años he comprado en viveros, plantas como estas


Y en unos añitos de cuidados se conseguía esto.



También se pueden conseguir plantones de arce palmatum de tronco aceptable como este.



Esta vez he visto buen material, como tejos no muy caros como este,


Alguna haya con formas muy potentes como esta


Últimamente he visto en viveros de la zona norte de España algunas plantas de vid que aunque el tamaño de las hojas no acompañe para hacerlas bonsái el tronco rugoso y recio invita a ello y lo convierte en todo un reto.


Para poder elegir los árboles de hoja caduca y ver las formas y estructuras de los plantones que más se adapten a nuestras necesidades el otoño es la mejor época.


También estaban los típicos plantones con la botellita de regalo que proliferan tanto sobre todo de acebuches y olivos. Aunque esta vez he visto también alcornoques y hasta laurel.


Pero este año lo que más me ha llamado la atención han sido unos plantones secuoya y unas hayas preciosas.
Las secuoyas eran cerca de 15 con un altura de 1.60 metros con un porte impresionante, bien ramificadas y un nebari prometedor de hasta 8 cm, se las veía muy sanas.


También había un haya con una anchura de nebari aprovechable y una ramificación secundaria perfecta.


Ideal para reducirla en altura ramificar secundaria y terciaria y descubrir un nebari poderoso (podéis imaginar la anchura del nebari por la moneda de un euro 2,3 cm.).



En fin, que estoy en fase de exploración y disfrute en los viveros, y aún no he sucumbido a los cantos de sirena de esos plantones, aunque no puedo prometer que no lo haga …………….. en breve.